Ilípula

Toda cocina debería tener una botella premium de aceite de oliva virgen extra. De aceitunas variedad hojiblanca, procede íntegramente de la finca familiar, ubicada en Pedrera, un pueblo de la Sierra Sur de Sevilla. Recogida y molturada el 20 de noviembre de 2014, en un sólo día, en la primera cosecha de otoño, cuando la aceituna esta al inicio del envero, dando como resultado un virgen extra de excelente calidad y matices. 

Quisimos jugar con la idea de naturaleza. Con el hecho de que este aceite de oliva es sumamente consciente del entorno y su producido está ligada tanto al tratamiento de los árboles como de su relación con la naturaleza. Por eso creamos la imagen de la libélula, que mezcla ilustración con las hojas de la variedad hojiblanca del olivo. Queríamos hacer la experiencia lo más natural posible, por eso usamos el tipografía Barbedor, debido a su trazo de pluma caligráfica manual. Para la botella escogimos una que nos recordaba a los frascos de pócimas de farmacia.

El pack de Ilípula nos lleva a este pueblecito donde el aceite se crea en un ambiente acogedor. El cuidado y la dedicación con que se realiza el producto resultan evidentes en la simpleza de la etiqueta. Los matices amarillos nos recuerdan de hora dorada, el momento de la salida y la puesta del sol, cuando la luz es aún suave. Con una libélula en el centro, el ‘ look’ del packaging se convierte en terroso y natural. Cada botella está numerada, como queriendo decirle al consumidor que esto no es un aceite de oliva fabricado en serie, sino un producto creado con amor y embotellado solamente para ellos.